Cómo hacer puré de calabaza en casa

Cómo hacer puré de calabaza en casa

Hacer puré de calabaza en casa es muy fácil y rápido. 

Las calabazas son una de mis verduras favoritas.

  1. Me encanta su color naranja vibrante y su sabor suave y cremoso.
  2. Son súper nutritivas. Nos aportan gran cantidad de vitaminas, especialmente la vitamina A, minerales y mucha fibra.
  3. Son súper versátiles en la cocina. Las puedes usar para hacer sopas, platos principales y hasta postres.

 En esta ocasión les quiero compartir la receta de puré de calabaza. Siempre me viene bien, especialmente para cuando quiero sustituir el huevo en recetas de pasteles, pancakes, etc. o también para cuando quiero hacer una sopa cremosa. Es súper fácil de hacer en casa. Yo generalmente hago bastante y luego lo congelo para tener puré de calabaza para todo el año.

 

¡¡¡¡Solo necesitas calabazas para esta receta!!!! También vas a necesitar un horno, una licuadora, un paño de queso o tela limpia (para escurrid)  y un colador.

 

Procedimiento:

  1. Corta las calabazas por la mitad.
  2. Sácales las semillas con una cuchara o con la mano. No las tires, mejor hornéalas para hacer pepitas y comer como botana.
  3. Mete al horno más o menos entre 25-35 minutos a 200 C. Revisa las calabazas, el tiempo dependerá de tu horno, el tamaño de las calabazas y de la cantidad de calabaza que metiste al horno.
  4. Cuando ya estén bien cocidas sácalas del horno y deja enfriar para que no te quemes.
  5. Con una cuchara saca la pulpa y poner en el vaso de la licuadora o procesador de alimentos.
  6. Licua hasta que no queden pedazos grandes y la consistencia sea cremosa.
  7. Pon la pulpa en un paño limpio (como el que se usa para hacer quesos) y deja escurrir en un colador. Deja reposar de preferencia toda la noche o varias horas.

 

Guarda en el refrigerador o congela para usar en otra ocasión.

 

Saludos,

Veggisima

 

Cinco alimentos que sorprendentemente no son aptos para veganos

Cinco alimentos que sorprendentemente no son aptos para veganos

Muchos van a la biblioteca a leer, yo voy al supermercado a leer. Como nutricionista, siempre estoy leyendo las etiquetas de los alimentos que encuentro en el supermercado. Me intrigan todos esos nombres raros que muchos productos tienen y siempre salgo sorprendida al ver como la industria nos trata de persuadir, seducir, convencer para que compremos sus productos. Y lo que he aprendido sobre los años es que cuando encontramos palabras “Natural”, “Libre de…”, “Bajo en…”, “Light”, “Buena fuente de…”o “Saludable” no siempre hay que creerlo. Por eso la importancia de saber cómo leer las etiquetas. No solo leas la parte de enfrente, también lee la parte de atrás en donde se enlistan los ingredientes y los porcentajes de los componentes de los alimentos (grasas, proteína, carbohidratos, fibra, vitaminas, etc.). Cada país tiene su propio formato, pero son muy parecidos y tienen el mismo propósito. En este post titulado “Cómo leer las etiquetas nutricionales en alimentos enlatados, envasados o procesados” te explico de forma sencilla lo básico para entender en qué hay que fijarse a la hora de leer las etiquetas.  En el caso de alergias y restricciones alimentarias, leer etiquetas nutricionales es imprescindible  y necesario. En el caso de los veganos es también imprescindible, ya que muchos alimentos de origen vegetal que en su estado natural son aptos para veganos, no lo son después de haber sido procesados.  En algún momento del  procesamiento de estos alimentos se les agregó algún ingrediente de origen animal para su conservación o aumentar su sabor. Por eso decidí hacer este post y darles 5 ejemplos. Quiero aclarar que el propósito de este post es de informar y no de recomendar alimentos procesados como los que menciono aquí. Siempre recomendaré alimentos de origen vegetal sin procesar, sin embargo, también entiendo que muchos acuden a estos alimentos para facilitarse la vida.   

Estos 5 productos a simple vista según su etiquetado de frente, no contiene ningún producto de origen animal. Pero si leemos los ingredientes podemos ver     

Cacahuates rostizados. Los cacahuates son de hecho parte de la familia de las legumbres, por lo que son de origen vegetal. Sin embargo, algunas marcas les agregan gelatina para que la sal y especias se adhieran al cacahuate. La gelatina proviene del colágeno de la piel, hueso hervido y molido, pezuñas, tendones, órganos y vísceras de animales. Hay varias marcas de cacahuates rostizados que no contienen gelatina. Solo asegúrate de leer los ingredientes. 

Salsa de tomate para pasta. Algunas compañías les agregan queso a la salsa de tomate para darle otro sabor y una consistencia cremosa. Este producto es un buen ejemplo de lo que les decía anteriormente sobre el  por qué hay que leer la parte de los ingredientes de las etiquetas. Si solo te vas por lo que ves en la parte de enfrente, en donde no enseña ningún pedazo de queso en la foto, estarás consumiendo un producto lácteo sin darte cuenta. Esto me parece preocupante especialmente para los que sufren de alguna sensibilidad o alergia a los lácteos. Otras salsas para pasta que contienen ingredientes de origen animal: putanesca (anchoas),  salsa a la vodka (crema), boloñesa (carne).  
Aderezos o aliños. Los aderezos comerciales también pueden tener derivados lácteos. En este caso puedes ver en la foto un pedazo de queso que te puede insinuar que contiene queso, sin embargo, muchos pueden pensar que es solo para la foto o que te está insinuando añadir queso a tu ensalada. No recomiendo comprar aderezos comerciales aunque no tengan ingredientes de origen animal. TODOS son simplemente aceite con vinagre, mucha sal  y algunas especias. Mejor hazlas en casa. Puedes hacer
Frijoles refritos. Los frijoles en su estado natural son de origen vegetal, sin embargo, a la hora de procesarlos se les agrega manteca de cerdo. Si compras frijoles refritos en lata, fíjate que la etiqueta diga “vegetarianos”.
Pan para empanizar. Muchos pensamos que es simplemente pan seco molido con especias. Sin embargo, a la hora de su procesamiento se les agrega derivados lácteos y huevo. Este es otro producto que no te recomiendo usar aunque no tenga ingredientes de origen animal. Generalmente el pan molido se usa para dorar o freír, lo cual significa calorías sin ningún valor nutricional.
¿Y a tí qué productos te han sorprendido? Espero que esta información sea de ayuda.

 

 

Saludos, 

Veggisima

Cómo incluir más legumbres en nuestra alimentación diaria

Cómo incluir más legumbres en nuestra alimentación diaria

Las legumbres son un alimento que nunca debe faltar en tu alacena, y más si estás pensado dejar de comer carne. Este grupo es uno de mis favoritos, ya que tiene muchos beneficios:

 

  •  Son una excelente fuente de proteína y contiene muchos otros nutrientes importantes para la salud, como fibra, vitaminas y minerales (hierro, potasio y folato). En este grupo están todo tipo de frijoles, lentejas, alubias, etc. 
  • Son un alimento sostenible con bajo impacto ecológico. Para su producción se necesita mucho menos recursos naturales (agua) comparado con la producción de carne. Fuente 
  • Son económicos.  Quiero aclarar que por ser más económicos no significa que sean de mala calidad, al contrario, estas comprando un alimento lleno de nutrientes por menos dinero.

Estas son algunas recomendaciones que te pueden ayudar a incluir más legumbres a tu alimentación diaria.

  1. Para el desayuno, hazte un burrito con cualquier tipo de frijoles. Añádele aguacate, salsa y unas rajitas de chile poblano o morrón para los que no comen picante.
  2. Las lentejas rojas se cocinan muy rápido. Añadelas a salsa de tomate para pasta. Nadie lo va a notar y además le dará consistencia a tu salsa de tomate.
  3. Haz dips de cualquier frijol. El más común es el hummus o el dip de garbanzos, pero en realidad puedes usar frijol negro, pinto, edadames, etc. para hacer un delicioso dip.
  4. Los frijoles blancos le dan cremosidad a sopas. Haz sopas de diferentes frijoles, lentejas o garbanzos. Solo añade vegetales y listo, tienes una sopa deliciosa y consistente.
  5. Haz ensaladas con diferentes leguminosas.
  6. Y hasta los puedes usar para hacer brownies. Sustituye el aceite con frijol negro machacado.

Acompaña estas ideas con otros grupos de alimentos para formar un plato saludable

¿En qué otra forma se te ocurre comer legumbres?  

Saludos,

Veggisima

 

Cómo ahorrar dinero cuando queremos comer saludable

Cómo ahorrar dinero cuando queremos comer saludable

¿Comer saludable es caro? Depende.

Si, si compras productos en tiendas especializadas, si compras comida pero al final no la consumes, si compras alimentos importados y alimentos procesados.

No. Existen muchas formas de ahorrar a la hora de comprar comida. Estos son mis 5 recomendaciones favoritas. Son hábitos que debemos fomentar. Si estas empezando, no tienes que hacer todo a la vez. Escoge una o dos de estas recomendaciones, las que creas que sean más fácil de llevar a cabo. Luego, cuando te sientas que hayas logrado formar un hábito de estas recomendaciones, trata de hacer el resto.  

1. Organiza tu alacena y nevera

Así como muchos coleccionan ropa, otros coleccionan coches, muchos otros coleccionamos comida. Muchas veces compramos sin saber qué es lo que tenemos en casa y acabamos comprando extra de todo. Unas alacena organizada te ayudará a saber qué es lo que tienes y que es lo que necesitas. En este artículo que escribí te cuento cómo lograr tener una alacena saludable

2. Siempre ve al super o mercado con una lista.

Una lista te ayudará a enfocarte en lo que necesitas y no en lo que no necesitas. Forma el hábito de escribir lo que necesitas en un papel o teléfono. No necesariamente tienes que escribir la lista en una sola sentada. Puedes ir agregando alimentos cada vez que veas que necesitas más de algo. También es buena idea hacer la lista según lo que estés planeando  hacer de comer para la semana.  No olvides revisar tu alacena y tu nevera para que no compres doble. Si todavía no sabes bien cómo hacer una lista de compras, te invito a que leas estas recomendaciones para lograr hacer una lista del super perfecta

3. Planifica tu menú semanal.

La planificación de un menú te ayudará a formar tu lista de compras. También te ayudará a usar la comida que ya compraste y a reducir el desperdicio de comida. Cuando planifiques tu menú semanal, asegúrate de que sea simple y realístico. No te pongas a cocinar recetas complicadas si sabes que tu tiempo en la semana es limitado.  No compres lo que no vas a usar. Una nevera llena de comida sin usar o echada a perder es también un gasto innecesario. Y por último, sustituye la proteína animal por la proteína vegetal cuando estés planeando. No solo es bueno para tu salud, si no también para la salud del planeta. 

4. Cocina más en casa.

El cocinar en casa es un hábito que todos debemos fomentar. No solo estarás comiendo menos calorías, sino que también estarás ahorrando dinero.  Dedica un día de la semana para cocinar lo del resto de la semana.

5. Compra alimentos a granel/mayoreo y de temporada.

Muchas veces alimentos no perecederos como frijoles secos, pasta integral, arroz se pueden comprar en granel a un precio más barato.  Las frutas y verduras son más baratas si son de temporada.

Ahora te toca a ti. ¿Qué haces tú para ahorrar dinero a la hora de comprar comida? 

Espero que estas 5 recomendaciones te ayuden.

Saludos,

Veggisima

Lo Básico Para Tener Una Alacena Saludable

Lo Básico Para Tener Una Alacena Saludable

Si estás pensando mejorar tus hábitos alimenticios, tener una alacena saludable es el comienzo y una herramienta imprescindible que te ayudará a lograr tu meta. Desafortunadamente hoy en día nuestro estilo y ritmo de vida cotidiano está constantemente boicoteando nuestra salud y comer saludable ha pasado a segunda mano, por eso es muy importante que tengas un plan, y que mejor que empezar en tu cocina.

Estos son algunos beneficios de tener una alacena saludable bien abastecida: 

  •  Te ayudará a apegarte a una alimentación saludable ya que evitarás antojos de alimentos no saludables.
  •  Te ayudará a bajar o mantener un peso saludable
  •  Te ayudará a prevenir, mejorar y hasta revertir enfermedades crónicas
  •  Podrás preparar una comida completa sin tener que ir a la tienda cada vez que quieras cocinar
  •  Te ahorrará dinero, ya que siempre sabrás qué es lo que tienes a la mano
  •  Te ahorrará tiempo a la hora de preparar tu comida, ya que tendrás los ingredientes básicos para hacer un sinfín de recetas.

Logra tener una lacena saludable exitosamente

Te recomiendo que antes de re-abastecer tu alacena y nevera, tires todos los alimentos viejos, poco saludables y procesados que no sean parte de una alimentación basada en plantas sin procesar . Reserva un día para hacer esta actividad o divide la cocina en partes si es que te sientes abrumado.   Estos son los grupos de alimentos básicos que nunca deben faltar en tu alacena.

Especias: Estos son muy importantes a la hora de cocinar. Le dan sabor y sazón a tus comidas. Existe un sinfín de condimentos, pero no necesitas comprar todos. Puedes empezar por los que conoces o los más comunes como orégano, paprika, comino, ajo y cebolla en polvo. Este grupo de ingredientes los puedes ir comprando poco a poco y siempre en cantidades pequeñas porque con el tiempo van perdiendo su sabor.

Granos: Este grupo es muy importante, ya que nos aporta gran cantidad de nutrientes como proteínas de origen vegetal, fibra, vitaminas y minerales. Siempre trata de comprar granos enteros ya que son los que nos aportan todos estos nutrientes. Algunos ejemplos son arroz integral, avena integral, trigo de grano integral, cebada. Anímate a probar granos poco comunes en nuestra gastronomía como el farro, teff, bulgur. Puedes comprar cantidades grandes y almacenarlos en contenedores que sellen para que te duren más tiempo.

Legumbres: este grupo de alimentos es muy importante ya que son una excelente fuente de proteína de origen vegetal. Existe una variedad enorme, incluyendo lo que son los frijoles de diferentes tipos, habas, garbanzos, lentejas, guisantes, soya y hasta el cacahuate es considerado una legumbre. Como puedes ver, todos ellos te pueden ayudar a darle variedad a tu menú. Compra cantidades grandes para ahorrar dinero y consérvalas en botes que sellen. También las puedes comprar en lata para los días que no tengas tiempo de remojar y cocinar, solo fíjate en los ingredientes y compra los que no tengan ningún otro ingredientes y que sean bajos en sal.

Nueces y semillas: Este grupo es de igual importancia que los otros, ya que nos aportan gran cantidad de nutrientes. Algunos ejemplos de nueces son almendras, nueces de la india o cashews, pacanas, marañones, avellanas, castañas. Ejemplos de semillas son las de cáñamo, chia, de girasol, linaza. Este grupo contiene gran cantidad de grasa,  por lo que se recomienda almacenarlos en la nevera para prevenir que se rancien rápidamente. Compra cantidades pequeñas y elige los que no tengan ningún otro ingrediente en su etiqueta. Muchos se les añade azúcar y sal.

Frutas y vegetales: Este grupo es el que tienes que comprar más seguido para que siempre estén frescas. Compra solo lo que tengas planeado comer o preparar. Muchas veces nos emocionamos y compramos una cantidad enorme pero al final terminamos tirando mucho, ya sea porque no sabemos cómo cocinarlas, porque no te dio tiempo de usarlos o simplemente fue mucho para la semana. Trata de elegir frutas y vegetales, incluyendo raíces, bulbos, tallos, hojas, flores de todos los colores del arco iris especialmente verde oscuro, naranjas, rojos y azules. También trata de comprar lo que está de temporada, no solo porque es más barato, sino porque es cuando tienen una mayor cantidad de antioxidantes. La mayoría de los vegetales se deben guardar en el refrigerador para que duren más tiempo.

Bebidas o leches vegetales: Este grupo va a sustituir a la leche. Ya sea que las compres o las hagas en casa, existe una gran variedad de ellas hechas a partir de cereales, legumbres, semillas y frutos secos. Algunos ejemplos incluyen la leche de almendras, soya, arroz, cáñamo, etc. Lo importante es que elijas las que no tengan azúcar añadida y que estén fortificadas con calcio y vitamina B12. 

Si cuentas con estos básicos imprescindibles en tu alacena, verás que será más fácil adherirse a una alimentación basada en plantas.  Ahora te recomiendo que leas mis recomendaciones para hacer una lista del super perfecta para que tu alacena siempre tenga alimentos saludables.  

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