Uno de los mayores problemas de nuestra alimentación actual  es el aumento del consumo de alimentos industrializados o altamente procesados, desplazando así a los alimentos integrales y más saludables. Los alimentos altamente industrializados  son aquellos que se producen en una planta o fábrica de alimentos. Estos productos pasan por un extenso proceso de modificación química y física el cual necesita una carga importante de aditivos para que duren más y obtenga un aspecto final deseable.

¿Entonces cuál es el problema?

 

  1. Eliminación de nutrientes. El proceso de refinación remueve nutrientes importantes como fibra, hierro y vitaminas del complejo B. El objetivo principal del procesamiento es  darles una textura más suave y aumentar la vida del producto. Estos productos duran más sin echarse a perder, ya que no aportan nutrientes ni un medio ambiente óptimo para que crezcan  ciertos microbios. Entonces, si esto  pasa con los microbios, la pregunta es  ¿Qué tan saludable son estos alimentos para nuestra salud que ni a estos microorganismos les gustan? Los alimentos frescos, recién cosechados, son ricos en nutrientes por lo que suelen echarse a perder más rápido.
“Es importante saber que los alimentos más nutritivos no vienen en paquete.”

2. Adición de ingredientes problemáticos. Los alimentos ultraprocesados son altos en nutrientes problemáticos como azúcar, grasa, sal, almidón, aditivos e ingredientes baratos.  

 3. Alta densidad calórica y baja densidad nutricional. La densidad nutricional es la cantidad de nutrientes dividido por la cantidad de energía. La densidad calórica es la cantidad de energía que aporta cierto alimento por porción. Por ejemplo, el refresco es alto en calorías pero no nos aporta nutrientes, por lo que se le considera una bebida densamente energética y no densamente nutricional. En cambio, si analizamos unas espinacas por ejemplo, encontraremos que son bajas en calorías pero ricas en nutrientes. Por lo que se le reconocen como densamente nutritivas. Una de las razones por las que estos productos ultraprocesados son altos en calorías; es porque se les añade grasas y sal para que cubra y mejore el sabor de estos alimentos al que se le ha quitado sus nutrientes.

 4. Baratos. Cuando decimos que la comida chatarra es más barata que la comida fresca es porque nos referimos a que su costo por caloría de estos alimentos es menor que la comida fresca. Pero si lo vemos desde el punto de vista del costo por unidad de su densidad nutritiva, entonces podemos ver que comprando comida con mayor densidad nutritiva es mejor para nuestro bolsillo.

 

“Cuando la comida se le llama chatarra es porque es barata y no aporta mucha nutrición

5. Desequilibran la microbiota intestinal. La disbiosis intestinal se refiere a que hay un desequilibrio en el crecimiento entre la población de microorganismos buenos (probióticos) y malos (bacterias patógenas, levaduras y cándidas) en nuestro intestino. La falta de nutrientes como la fibra y la adición de compuestos sintéticos, aditivos, azúcar, etc. en alimentos ultraprocesados afecta negativamente a la flora intestinal.

 6. Los alimentos altamente procesados, son enmascarados como saludables. A estos productos se les ha añadido nutrientes sintéticos después de su refinación para restablecer los nutrientes que se perdieron durante el proceso. Este se le conoce como la fortificación de alimentos o alimentos fortificados. Desafortunadamente esto manda un mensaje confuso a los consumidores. No porque se les haya añadido estas vitaminas y minerales significa que son más saludable. Ese alimento antes de su procesamiento tenía todos los nutrientes en su estado natural y en cantidades perfectas para nuestro cuerpo. Mejor consume alimentos enteros no refinados para obtener tus nutrientes. No te dejes engañar por la publicidad.

 7. Cambia nuestro sentido del gusto y pueden tener efectos adictivos. Los alimentos industrilizados tienden a tener sabores fuertes y gratificantes para nuestro cerebro. La adición de saborizantes artificiales, aditivos, azúcar, sal y grasas en estos alimentos es la combinación perfecta para lograrlo. Por esta razón hoy en día no le encontramos sabor a las frutas y verduras, las cuales tienen un sabor más suave comparado con los alimentos ultraprocesados.

 8.Desplazan alimentos saludables de nuestra alimentación. Entre más espacio utilicen estos alimentos en nuestro plato, menos espacio tendrán los alimentos saludables en nuestro plato.

 9. Entre más procesados, más aumento de peso. La comida altamente procesada contiene bajas cantidades de fibra, por lo tanto, menos necesidad de masticar nuestros alimentos. Al no tener la necesidad de masticar nuestros alimentos, más rápido comemos. Entre más rápido comemos, más cambios metabólicos negativos (elevación de azúcar, triglicéridos, colesterol en sangre) y aumento de peso sufrimos.

¿Qué puedo hacer?

Vivimos en un mundo en donde todo es rápido. Los días se nos van en un abrir y cerrar de ojos y acabamos siempre sin ganas de hacer más. Desafortunadamente nuestra alimentación no es siempre nuestra prioridad. Sabemos que podemos parar rápido, y en cualquier momento, en el  súper o restaurante de comida rápida para conseguir comida. Todos los días estamos expuestos a un bombardeo constante de anuncios vendiendo comida rápida. Nunca vas a oír un anuncio promoviendo comer brócoli u otros alimentos frescos. Por eso es muy importante que tengas tus metas de comer saludable muy claras. Solo tienes que resistirte a esta tentación de comprar estos alimentos y ajustar tus hábitos. Una de nuestras prioridades para ir en buen camino y lograr una salud plena, es eliminar o reducir alimentos altamente procesados con muchas calorías.

Estos consejos te pueden ayudar a lograrlo.

  1. Planea un menú semanal
  2. Haz una lista del súper y solo lo que está en la lista. Trata de comprar en mercados locales.
  3. Elige un día de la semana para cocinar en casa
  4. Cocina cantidades grandes, divide en porciones individuales y congela. Descongela cuando lo necesites.
  5. Llévate comida a la escuela o trabajo.
  6. Bebe agua en lugar de refrescos.
  7. Elige granos enteros sobre refinados.
  8. Llévate refrigerios saludables al trabajo o escuela.
  9. Incluye siempre vegetales de diferentes colores en cada comida
  10. Forma un plato saludable cada vez que te sirvas. Divide en cuartos tu plato. En un cuarto sírvete un platillo con grano entero, en otro cuarto una proteína de origen vegetal y en la mitad restante del plato sírvete vegetales y frutas de muchos colores.

 

Espero que esta información sea de utilidad.

 

Saludos,

Veggisima

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