El hábito de comer verduras viene desde nuestra niñez. Por eso es muy importante que a los niños se les ofrezca vegetales todos los día para que sus paladares se acostumbren a los diferentes sabores y texturas, y no estoy hablando de papitas fritas con ketchup, estoy hablando de verduras de verdad. Muchas veces no comemos vegetales porque no nos gustan, no sabemos cocinarlos, no tenemos el tiempo para prepararlos o simplemente no se nos ocurre pensar que los vegetales pueden ser nuestro platillo principal ya que estamos acostumbrados a verlos como acompañantes. Pueden haber mil razones por las que no las comemos, pero lo único que si sabemos es que son buenos para la salud y está comprobado que pueden prevenir y hasta curar diferentes enfermedades. Los vegetales tienen una capacidad enorme de sanarnos, ya que obtenemos los mismos compuestos que usan las plantas para protegerse del medio ambiente al consumirlas. Además son una fuente de todos los nutritimentos necesarios para mantenernos sanos y son parte de una alimentación sana y balanceada.

Por esta razón pensé en compartir  estas recomendaciones que harán más fácil introducir vegetales en tu alimentación diaria.

1. Planifica tus comidas semanalmente. Esto te ayudará a saber que comprar en el supermercado y al final tendrás menos desperdicios.

2. Trata de incluir por lo menos dos colores de vegetales en cada comida. Es importante que consumas una gran variedad de estos ya que cada
uno tiene diferentes beneficios, además de que así no te aburrirás del mismo sabor y textura todos los días.

3. Al llegar a casa del mercado o supermercado, prepara las verduras según las necesites durante la semana. Por ejemplo pica la cebolla, ajo, zanahorias dependiendo del guiso en el que los vas a usar.

4. Si tu tiempo en la cocina es limitado, compra vegetales congelados y /o en lata. Es mejor algo que nada. Solo fíjate en los ingredientes. Compra los que están en agua y que sean bajos en sal.

5. Descubre diferentes formas de cocinar el mismo vegetal. Trata de prepararlos de diferente manera. Los vegetales saben muy distinto dependiendo de como los prepares, ya sea en guisos o crudos como en ensaladas.

6. Sírvete doble ración de vegetales en la cena. Haz de los vegetales tu platillo principal. Cubre la mitad de tu plato con vegetales y frutas.

7. Añade vegetales en todos los guisos. Por ejemplo si vas hacer pasta con salsa de jitomate, añade espinacas, champiñones, etc. a la salsa. En sopas añade vegetales.

8. Come vegetales en tu desayuno. Si, ya se que no estamos acostumbrados a comerlos a esta hora del día, pero que tal champiñones con tofu revuelto o jitomates en pan tostados.

9. Come vegetales entre comidas. Aprovecha este momento para comer vegetales también. Desafortunadamente a esta hora, la hora del snack,  es cuando consumimos mas calorías y comida chatarra, como las típicas papitas, barritas de chocolate, botanas saladas, etc. Pica zanahorias, pepino, apio, etc. y cómelos con hummus, baba ghanoush (pateé de berenjenas) o con mantequilla de maní o cacahuate.

10. Toma tus vegetales. Haz jugo de vegetales por la mañana o en el día como de zanahoria, apio, betabel o remolacha, limón, espinacas, etc.

11. Come ensaladas todos los días. Al decir ensaladas no me refiero a la ensalada de lechuga simplemente, prepara ensalada con diferentes vegetales como pepinos, brócoli, berenjenas horneadas, etc.

12. Prueba un vegetal diferente y nuevo cada semana. Aprende a prepararlo también.

Veggisima

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