Esta forma de hacerlo es muy rápida y menos complicada (no necesitas máquina). Esta versión es apta para los que son evitan los lácteos, lo único que no tiene son los famosos probióticos por los que se caracterizan los yogures, sin embargo, puedes añadir polvo de probióticos si así lo deseas. Para esta receta, usé la carne de un coco joven o verde, ya que es más suave y fácil de quitar del coco, además no es tan fibrosa y tiene más agua. Si no consigues cocos verdes, puedes usar leche de coco de la que viene en lata, aunque queda un poco más líquido, ya que no tendrá tanta fibra. Antes de comprar la leche de coco en lata, fíjate en los ingredientes, trata de comprar las marcas que no tengan azúcar, sal ni aditivos añadidos.

 

El yogur queda cremoso, pero un poco más líquido que los yogures comerciales, ya que no lleva ninguno de los espesantes/gelificantes que generalmente a estos se les agregan como carrageninas, inulina (fibra vegetal), gluten, guar e inclusive gelatina.

Puedes hacer varias porciones a la vez y así tener yogur para toda la semana, aunque en casa no nos duró. Sabe tan rico, además le puedes agregar otros ingredientes saludables que tengas a mano como fruta fresca, nueces, semillas, fruta seca. También puedes hacer smoothie u otras salsas deliciosas. ¡Anímate a probarla!

 

YOGUR DE COCO

INGREDIENTES

2 tazas de pulpa de coco verde o fresco

3/4 taza de agua de coco o leche de coco

Pizca de sal

1 cucharada de miel de maple o unas gotas de estevia

2 cucharaditas de jugo de limón

 

INSTRUCCIONES

Mezcla todos los ingredientes en una licuadora o procesador de alimentos por 2 – 3 minutos o hasta obtener una consistencia cremosa. Puedes bajar el tiempo si te gusta que le queden pedacitos de coco.

Acompáñalo con nueces, semillas, fruta seca o fresca, etc.

Refrigera lo que no consumas.

 

 

¡Provecho!

Veggisima

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