Tener a la mano pimientos asados siempre viene bien, los puedes usar para complementar muchos platos deliciosos como salsas para pasta, sopas, guisos, estofados, o simplemente añadirlos así a ensaladas, una muy buena forma de añadir color a tu comida. Generalmente los compro ya asados y en bote, pero esta vez decidí hacerlos yo misma. Es muy fácil de hacer.
Sólo tienes que hacer lo siguiente.
1. Lavar los pimientos, puedes usar cualquier color.
2. Los puedes asar en tres diferentes formas. En el horno, en un asador o parrilla y en una estufa de gas (no eléctrica).
-Si usas el horno, pon los pimientos enteros en una charola para hornear y hornéalos a 232 grados centígrados (450 F) por 20-30 minutos o hasta que sientas que están bien asados. Voltéalos de vez en cuando.
-Si usas un asador o parrilla sólo pon los pimientos encima de la parrilla caliente, voltéalos constantemente para que se vayan asando por todos lados.
-Si usas una estufa de gas, pon los pimientos enteros directamente en la flama, voltéalos constantemente para que se vayan asando por todos lados.

 

3. Pon los pimientos asados en un recipiente de cristal con tapa (no me gusta usar los de plástico por que los pimientos salen muy calientes) y déjalos sudar por 10-15 minutos.
4. Quítales la piel quemada y las semillas con la mano.

5. Puedes usarlos enseguida en ensaladas, sopas, guisos, etc.
Si los quieres usar en otra ocasión puedes ponerlos en un bote de cristal cubriéndolos con partes iguales de vinagre de manzana y aceite de oliva, puedes hasta ponerles uno o dos ajos para más sabor.
También los puedes licuar con un poco de vinagre, aceite, sal y pimienta para hacer una pasta la cual puedes usar en sandwiches, aderezos, sopas, etc.

¡A disfrutar estos pimientos!

Veggisima

Pin It on Pinterest