Los arándanos rojos, o cranberries como se les conoce en inglés, son una excelente fuente de vitamina C y antioxidantes gracias a su color rojo intenso. Tienen un sabor amargo/ácido muy marcado. Generalmente se recomienda beber su jugo para prevenir o mejorar infecciones urinarias. Anteriormente se creía que este beneficio era gracias a su acidez, pero recientemente se encontró que es gracias al antioxidante llamado proanthocyanidins o PAC, el cual forma una barrera protectora en las paredes del sistema urinario, previniendo así la colonización de bacterias causantes de la infección. De esta misma forma puede proteger las paredes del estómago contra la gastritis y úlceras gástricas provocadas por la bacteria Helicobacter Pylory. Su cosecha es muy interesante ya que los arándanos crecen en una cama de agua (como el arroz), al  estar en agua, aumenta su contenido de antioxidantes gracias a que cuando están flotando se exponen a los rayos del sol por más tiempo. Como siempre, es preferible comer la fruta entera en lugar de suplementos para obtener todos sus beneficios como su fibra, antioxidantes, sus compuestos antiinflamatorios y anticancerígenos. Si los compras frescos, los puedes congelar. También los puedes comprar deshidratados, pero estos últimos se les añade azúcar. Ambas formas son ricas y se pueden usar en muchísimas recetas, tanto en saladas como en dulces.
 

Ya que sabes los beneficios de esta fruta deliciosa, les dejo esta receta de crumble de arándano queda deli-ció-so del blog Daily Garnish. Además de ser vegano, es rapidísimo de hacer. Si no tienes arándanos rojos frescos, puedes usar otra fruta que tengas a la mano como manzanas, peras, etc. También puedes usar arándanos secos y cocinarlos como se indica en la receta, pero sin la miel de maple, ya que los secos tienen azúcar.

 

[yumprint-recipe id=’9′]Provecho

Veggisima

 

 
 

 

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